Un empate que pudo ser victoria para Blooming frente a River Plate (1-1) en su debut de la fase de grupos de la Copa Sudamericana Serie H con el pueblo celeste cruceño en el Tahuichi. Muchos se fueron renegando por la falta de frialdad para definir opciones de gol en especial por las que falló Menacho .
Blooming inicio el partido ganando en cuánto a jugadores en cancha luego que Martínez Quarta reciba la roja directa por una infracción sobre Bayron Garcés.
Pero River no se amilanó y puso el 1-0 a los 35: Bustos y el centro por derecha, y Driussi gambeteó, su quiebre de cintura, apuntó y apretó el gatillo. Era patear oxígeno para la defensa bluminista con Uraezaña rendido ante semejante diana pragmática alegre y triste en Santa Cruz en una Noche de Copa futbolera sin llover más bien pero como diciendo el cielo No llores por mi Tierra Camba en boca y corazones de hinchas celestes.
Blooming no tenía su cuento de hadas porque parecía que se le venía una película de terror con la pelota sonriéndole más a los de River porque en el segundo tiempo el profe Soria le dio la vuelta al asunto con Guimer Centella por Miguel Villarroel y Auli Oliveros por Diago Giménez. Le salió la táctica en cierto modo pero no para ganar.
«Moi» Villarroel por izquierda y manda asistencia más que pelota a la olla para que Anthony Vásquez ponga el 1-1 renaciendo la barra de Blooming a todo pulmón. El arquero de River se lo comió y fue acordarse de Boca cuando en 1991 aquí mismo se dejo empatar con Oriente para perjudicar a River el eterno rival.
River quiso ser Blooming por la gran cantidad de argentinos en el Tahuichi pero se alegraron a medias. Blooming pudo haber ganado.
Blooming machacó y machacó pero ni Hinojoza ni Garcés. Nada de nada.
