
«Me considero jugadora de golf amateur pero de alto rendimiento desde hace algunos años internacional con Ranking mundial»,testimonio contundente de Sofia Blanco Mercado.
Su vida hasta 2026 recién egresada bachiller documentó eso que se hizo golfista de élite todo un orgullo nacional siendo la Princesa del Deporte Boliviano que pidió golf cuando sus padres le pidieron que se forme y forje atleta la disciplina que sea y ella fue al meollo del asunto como se dice cada vez que batea la pelotita de golf al hoyo.
Probó patinaje, jugar tenis, hasta aunque de «raspapinchete» jugó vóley y básquet, pero nada, porque «Sofi» se halló atraída por el golf y no se equivocó.
Lo ratificaron sus primos que más le gustó el golf porque su papá era jugador de golf y se veía golfista cada vez que lo veía jugar. Su papá en 2026 decidió mandarla a EEUU a que estudie Psicología sin dejar de jugar golf viviendo cada vez que se pueda a Bolivia para jugar torneos internacionales cada vez que la FBG la requiera para representaciones de talla mundial, continental, subcontinental.
Su mamá, la señora Vanessa, fue la que la motivó a ser golfista, cuando vio en ella algo de pasta para darle al hoyo, cuando vio que tenía carácter para pasar horas en cancha, cuando vio que se enamoró de la disciplina de ser deportista nivel federado dejando de hacer deporte por mero placer de entretenimiento.
Un dirigente deportivo sostuvo que Sofía progreso rápido como golfista porque asumió en un dos por tres practicar un deporte para competir diferenciando de lo que es participar por participar y así fue porque en un par de años ya fue jugando torneos nacionales y fuera de Bolivia.
«Sofi» contó a La Super Deportiva que todo se hizo más llevadero cuando su padre se hizo socio de Urubó Golf y fue jugando en Mapaizo Golf Club, Country Club Las Palmas.
Lo que más le gustó fue cuando no hace mucho hizo hoyo en uno o sea como en el futbol meter la pelotita al arco en un solo tiro con su bate de golf no en varios intentos como es lo normal en los circuitos que hay en cada escenario de golf con hoyos a lo largo de cada avance en zonas de juego delineados en cada evento programado.
«Meter hoyo en uno es darle a lo que salga para mí. No es que un golfista apunte para eso», dijo. Pero aclaro que cuando batea lo que di hace es apuntar darle al hoyo para ir haciendo la menor cantidad de golpes posibles (tiros con su bate) para así poder ganar un torneo.
También como se hizo golfista porque eso le pidió a Diosito y cono salió de cuento de hadas su trayectoria de atleta de élite otra cosa que quedó grabada en su mente y corazón es sus victorias con podios a nivel Sudamérica y buenos certámenes jugados con rango mundialista.
«Aurita soy 410 en el Ranking de la Federación Internacional de Golf», su confidencia al grano.
Un día cuando era chiquita se soñó que era deportista y así fue que llegó a ser golfista de las buenas para orgullo de Bolivia.
«Ser golfista es buena opción y no me arrepiento pese a que lo malo es que la gente lo ve algo muy complicado como si fuera algo fuera de serie y no es así», analizó Sofia Blanco Mercado.
En alusión a su actualidad de atleta de elite dijo que en EEUU a tiempo de estudiar para ser sicóloga prometió que seguirá jugando golf en la universidad que le tocó estudiar en base a lo que planificó su papá viviendo en Arizona.
«Hay Sofia para rato siendo golfista porque mi idea es seguir jugando por Bolivia. Cada vez que vuelva a Santa Cruz, La Paz, Cochabamba, o yendo a alguna ciudad del mundo, por motivo de competir, voy a estar ahí para dar lo mejor de mi como golfista cruceña boliviana», enfatizó viendo rebotar la pelotita de golf en su cuarto hablando por teléfono con el celular de su papá con el permiso de su mamá.
En pleno Mundial de Fútbol 2026 cabalmente en EEUU aunque también se programo jugar en México y Canadá Sofia Blanco Mercado permitió a Bolivia que tenga una deportista mundialista como lo son los hermanos Bulacia figuras del automovilismo corriendo el Rally Mundial FIA en Europa o como Juan Carlos Prado, otro Cruceño de Oro por la Rojo, Amarillo, Verde, de talla mundial.
Sofia es así: la Princesa del Deporte Boliviano porque pidió golf cuando era niña y adolescente en sus sueños de ser alguien en este mundo como persona de bien siendo que le hizo un golazo a la vida metiendo un hoyo en uno con mucha suspicacia y con buena intuición con la pelotita coqueteándole con el glamour que inspira en cada bate.
«Este año recibí otra Victoria Alada y fue bonito», sus palabras suspirando si que mereció ser Alada Dorados en Santa Cruz igual que los hermanos Padilla (motos), Miguel Terceros (fútbol), Iris Mollo (la ajedrecista la mejor de todos en SCZ elegida Alada Dorada).
A sus casi 20 años de edad Sofia también valió oro para muchos periodistas deportivos.
